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Crecimiento Personal

El síndrome del impostor en el ámbito laboral: ¿Por qué dudás de vos cuando tenés todo para confiar?

Estudiaste, te preparaste durante años, entregaste el proyecto a tiempo y recibiste elogios. Sin embargo, en lugar de sentir satisfacción, experimentás un nudo en la garganta y pensás: “Fue pura suerte” o “Cualquiera en mi lugar lo hubiera hecho mejor”. Si esta sensación te resulta familiar, no estás solo: estás experimentando el conocido Síndrome del Impostor.

¿Qué es y cómo opera en nuestra mente?

El fenómeno del impostor no es una enfermedad ni una patología mental; es un patrón psicológico en el que una persona es incapaz de internalizar sus propios logros y vive con un temor persistente a ser “descubierta” como un fraude.

Suele manifestarse en personas con un alto nivel de compromiso y autoexigencia, y se alimenta de dos dinámicas principales:

  • Atribución externa del éxito: Si algo sale bien, se atribuye a factores fuera de uno mismo (la suerte, el azar, la ayuda ajena o que “la tarea era fácil”).
  • Atribución interna del error: Si algo sale mal o surge una dificultad mínima, se vive como una prueba irrefutable de la propia incapacidad.

Las raíces vinculares de la autoexigencia

Desde el enfoque sistémico sabemos que nuestra autoimagen profesional no se construye en el vacío. Las expectativas familiares sobre el rendimiento, mandatos de perfección (“en esta casa hay que ser el mejor”) o roles asignados en la infancia (el inteligente, el responsable, el salvador) suelen moldear una voz interna excesivamente crítica.

Estrategias terapéuticas para reconocer tu propio valor

  1. Diferenciar hechos de emociones: Sentirte inseguro no significa que seas incompetente. La emoción es pasajera; los hechos son tu preparación, tu experiencia y los resultados concretos que alcanzaste.
  2. Llevar un registro consciente de logros: Anotar en una libreta comentarios positivos, metas alcanzadas y dificultades superadas para consultarlo cuando aparezca la duda.
  3. Compartir la experiencia en comunidad: El síndrome del impostor crece en el secreto y la soledad. Cuando escuchamos a colegas y profesionales talentosos confesar que sienten lo mismo, el peso de la exigencia se alivia inmediatamente.

Taller Presencial: “Síndrome del Impostor: Estrategias para reconocer el propio valor”

En Psistémica abrimos un espacio grupal presencial y vivencial de solo 15 personas para desarmar las creencias que te hacen dudar de vos. Dictado por la Lic. Candelaria Aráoz (MP 995).

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